Y mi silencio se acabó en tu boca, y mi soledad terminó en tus brazos.
Sentí la ilusión nacer, y una sonrisa asomó en mis labios.
La noche se llenó de estrellas, se iluminó el camino y vislumbré la meta.
Descubrí que el amor, no siempre duele, que la tormenta pasa y el sol vuelve a brillar más fuerte aún, que antes del diluvio.
Y hoy quiero ser tu risa y tu esperanza, cumplir tus sueños e ilusiones. Quiero verte crecer día a día, construir el presente imaginando un futuro, compartir mi felicidad contigo y convertirme en el brillo de tu mirada.
Me sorprendiste con un beso y casi sin querer me has devuelto la alegría que creí imposible volver a sentir. Millones de mariposas revolotean en mi interior y mis rodillas se quiebran al oír tu voz, y es por eso que hoy quisiera, que sientas como lo hago yo.
Sólo te pido que me dejes intentarlo y aunque no puedo asegurarte qué nos depara el destino, ni jurarte amor eterno, yo te prometo amarte… mientras dure el fuego.
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