Hace ya dos meses que no sé nada de vos. Volví a ir a ese cajero automático que me iluminó la vida allá por Noviembre y no me quiso contar si habías estado por ahí. Como lo maldije Bonito! Parece que la vida se empecina en separarnos... O quizás en realidad estoy confundida y sos vos el que nos mantiene separados. No sé qué sentir, no sé qué pensar!
Es inevitable. El hecho de no importarte está siempre rondando en mi cabeza. Siempre creí que el amor era cosa de dos, pero cuando me acuerdo de tus besos me doy cuenta que quizás no sea tan así, que quizás no tenga las cosas tan claras como creo tenerlas.
En esos días grises, en los que siento que el mundo está contra mi, en los que más te necesito, es cuando más te odio. Simplemente porque no estás, porque la elegiste a ella, porque no te pude olvidar, porque no te pude reemplazar.
Mis príncipes azules se destiñen con la llegada del nuevo día, mi carroza se transforma en una calabaza con cada amanecer, y yo sigo buscándote en cada rayo de sol.
Sé con certeza que mi vida no volverá a ser la misma, habiéndote conocido. Sé que no voy a amar con estas mariposas en mi interior. Sé que no descansarán lágrimas en mi boca con esta misma intensidad.
Probablemente haberte prometido quererte para siempre haya sido mi error, pero siempre cumplo mis promesas. Sólo espero poder amar a algún príncipe azul desteñido, una décima parte de lo que alguna vez te amé a vos.
Equilibrada y sensata por fuera, visceral e impulsiva por dentro. Diagnosticada como BORDERLINE/BIPOLAR desde los 19 años, he luchado toda mi vida para no parecer más loca de lo que ya estoy. Viviendo durante mucho tiempo con una careta y un disfraz que no me sentaban simplemente para contentar a los demás. Combatiendo mil y un demonios, internos y externos que amenazaban (y aún hoy lo hacen) con terminar con mi existencia. Bienvenidos a esta montaña rusa que es mi vida... Pasen y lean.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario