Si me preguntas como estoy, te diré que cada día que pasa estoy mejor.
Ya no lloro las 24 horas, ni pienso en tí a cada momento.
Sabías que las lágrimas no se acaban? Es posible llorar, y llorar, y llorar sin acercarse siquiera a agotarlas.
Quiero que sepas que ya no lloro por tí, sino por mí.
Lloro por haberte creido, lloro por haberme ilusionado,
lloro por haber confiado en ti una vez más, por haber esperado ese llamado que nunca llegó,
pero por sobre todo, lloro por ser tan idiota, que aún sabiendo que no valías la pena,
intenté darte otra oportunidad.
Con el tiempo mis lágrimas borrarán todo destello de amor de mi corazón,
con el tiempo me olvidaré de ti y seguiré adelante.
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