Ayer hablé con mi hermano. Me dijo: "acá tenés techo, comida de un maestro y del laburo, cada uno lo suyo, compramos un gatito, yo la tengo clara con el transporte, sino te doy pa' los taxis mientras juntamos para un auto. Re da para que te lances con tu hermano un tiempo. ¿Qué mejor que estar conmigo si estás depre?"
También me dijo que sin sacrificios no hay ganancias.
Hoy hablé también con mi viejo. Me pidió por enésima vez que me vaya a México con ellos.
Después más tarde, en el mini de un amigo, pasaron en la tele un retro track de aquellos que dice algo así:"...Ya es hora de esconder del mundo el dolor bajo la piel. Yo sé que estaré bien, los gatos como yo caen de pie... No quiero jugar mi suerte por ti, y no puedo con V pequeña vivir, pronto estaré de aquí, muy muy lejos..."
Si decidiera irme, sólo 3 cosas me harían falta: mi vieja, mis amigos y Central. Son esas 3 cosas las que me mantienen atada aún al Río de la Plata.
En 3 meses, cuando realice el balance de los últimos 6 meses del año, voy a tomar la decisión. Quizá por primera vez en 27 años, pase mi cumpleaños lejos de mi Rosario querido.
2 comentarios:
uff México! que cambio.. pero por ahi si lo tomás de a poco... sin toomar decisiones muy drásticas... algo asi como : "voy a ver que onda... voy a ver un tiempo como me siento..."
igual nada es para siempre...
Hola Andrea! Sería un "ir a probar suerte". Peor que acá no me puede ir. Y también sería un cambio de aire. Igual no podría dejar por mucho tiempo a mi querido Rosario Central!
Saludos!
Publicar un comentario