Hoy estaba al borde del colapso. Nervios, ansiedad, angustia, depresión. Varias personas me hicieron el aguante, entre ellas mi amiga incondicional (Mer).
Hacia el final de la noche, entre mi familia y mi médico estaban decidiendo qué iban a hacer conmigo. En la desesperación del momento y al haberme quedado sola, le mandé un mensaje a determinada persona (que se encontraba justo en medio de una clase, sin embargo me contestó los 4 mensajes que le mandé). Es la misma persona que en Junio de 2003, en La Maltería me dijo: "Tu mirada raja la tierra".
Hoy después de enterarse, me contestó: "Que tu luz nunca deje de iluminarme".
Ya casi no existen hombres como él. Qué bueno es saber que uno le importa a alguien y que te lo demuestren de esa manera.
A partir de ese momento tomé una decisión. No podía quedarme sola y tampoco quería que me internaran. También en ese momento dejé de llorar. Recordé aquel mail titulado: los simples porqué y en especial la parte que dice: "No te desesperes, no regales tus emociones ni tu tiempo, no pises en falso, no extiendas la agonía, no te ilusiones en días nublados, no juegues con vos misma, no te pongas en jake. Comprometete con la causa, date TU oportunidad a VOS misma, ponete definitivamente las pilas, sé fuerte, sé consecuente, sé selectiva, sé respetuosa de vos misma, sé sorda frente a consejos mudos de personas cercanamente lejanas, de aquellos q acusan amistad para regalar tu honra a sabiendas de tu debil estado, sé paciente, sé aún más inteligente, sé conciente y recién ahí, serás feliz."
A partir de hoy, voy a convertir ese fragmento, en mi oración de cabecera. Prometo leerla cada vez que flaqueen las fuerzas y mi voluntad pretenda escapar.
Una y mil veces, gracias!! Vos sos de las pocas personas que se merecen ser feliz y obtener todo lo que desean en la vida.
Una y mil veces, gracias!!!!!!!
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