No soy idiota. Demasiadas veces sentí que para las personas no era fácil estar o convivir conmigo. Muchas de esas veces, el sentimiento se transformó en confirmación cuando algunas personas decidieron seguir su camino prescindiendo de mi presencia.
En un principio, cada abandono era una trompada directa a la nariz, dolía y me hacía ver las estrellas, negras y desoladoras. Hoy es simplemente una cosquilla a mi autoestima. Si, me acostumbré a que algunas personas que me rodean, lo hagan de manera momentánea y bajen los brazos en la primera de cambio.
Los entiendo demasiado, yo misma suelo bajar los brazos más seguido de lo que me gustaría reconocer.
Mi lema es "nacemos solos, vivimos solos y morimos solos". Muchas veces me dijeron confía en mi, apoyate en mi hombro, llorá en mi pecho, pero cuando realmente lo necesitaba, huían despavoridos.
Ayer tuve una de mis grandes crisis. Fue sin motivo aparente, ya que todo marchaba sobre ruedas. Iba tranquila y en subida, despacio, fuerte, pero hacia arriba. Y llegó el loop que me devolvió a mi realidad y me hizo ver que aunque por fuera luzca reluciente y brillante, por dentro me carcome el miedo y la desesperanza.
Ayer confesé que sigo pensando en dormirme y no despertar jamás. Que vivo muriéndome día a día, sin encontrarle una razón a esta vida de cabotaje que el destino me dió.
Ayer volví a pedir a quien sea que me escuche, que terminé con este tormento, que de vida solo tiene mi respiración y mis latidos.
Ayer pedí a los gritos que me ayudaran y me dieran un motivo para seguir despierta.
Y tuve respuesta. Él me dijo te necesito, con lágrimas en los ojos, con vos soy feliz, te amo... Y algo se quebró dentro mío. Algo se rompió y no creo que pueda componerse. No sé si es bueno o malo, honestamente no lo sé. Pero algo hizo que me viera fuera de mi y me diera más lástima y vergüenza que de costumbre.
No reniego de lo que fui, ni de lo que soy, pero me gustaría tener la fuerza suficiente para cambiar lo que seré y si no lo puedo hacer por mi, al menos debería hacerlo por él, que momento a momento, desde hace 2 años y 2 meses, vive para hacerme feliz y me ama con este bagaje casi insostenible que cargo desde hace 30 años...
Acá, y entre nosotros, te prometo que voy a vivir todos y cada uno de mis días intentando ser un poco mejor, sacudiéndome esta modorra angustiante, olvidando mis complejos, mi pasado y las cicatrices que me marcaron. Prometo ser tu presente, y si me dejás, quisiera ser tu futuro...
Equilibrada y sensata por fuera, visceral e impulsiva por dentro. Diagnosticada como BORDERLINE/BIPOLAR desde los 19 años, he luchado toda mi vida para no parecer más loca de lo que ya estoy. Viviendo durante mucho tiempo con una careta y un disfraz que no me sentaban simplemente para contentar a los demás. Combatiendo mil y un demonios, internos y externos que amenazaban (y aún hoy lo hacen) con terminar con mi existencia. Bienvenidos a esta montaña rusa que es mi vida... Pasen y lean.
No hay comentarios:
Publicar un comentario