Sos un sapo disfrazado de príncipe, un lobo con piel de cordero, en fin, un mal tipo, un cretino.
Estoy enamorada y siento tanta pena por mi misma que me resulta imposible no llorar. Y es pura y exclusivamente tu culpa.
Quisiera saber porqué el maldito de Cupido no deja de arruinarme la existencia.
No me puedo concentrar, no puedo pensar claramente. Si te veo o te hablo, una sonrisa idiota me delata y sólo aumenta tu ego.
Me confundiste, me engañaste, sabías lo que hacías desde un principio.
En este estado de inconciencia te pregunto: ¿por qué no vas a hacer jueguitos con el corazón de otra?
Me tenés de un lado para otro como una estúpida marioneta, y yo haciéndote señas para que veas que existo como un mimo desquiciado recién salido del neuropsiquiátrico.
Si vos no ganás nada con este juego demencial y yo pierdo la poca cordura que me queda, ¿por qué no sentís un poco de lástima y me dejás simplemente vivir?
Entiendo tu esquema y tu forma de ser, y lo peor de todo, es que me gusta! Maldito masoquismo que me llegó con la madurez.
Ángel negro, volá alto y desaparecé antes que te ate las alas y ya no puedas volar.
Equilibrada y sensata por fuera, visceral e impulsiva por dentro. Diagnosticada como BORDERLINE/BIPOLAR desde los 19 años, he luchado toda mi vida para no parecer más loca de lo que ya estoy. Viviendo durante mucho tiempo con una careta y un disfraz que no me sentaban simplemente para contentar a los demás. Combatiendo mil y un demonios, internos y externos que amenazaban (y aún hoy lo hacen) con terminar con mi existencia. Bienvenidos a esta montaña rusa que es mi vida... Pasen y lean.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario