Hola, qué tal? La realidad vino a cachetearme una vez más, simplemente para recordarme que estoy viva, y que no es normal soñar despierta.
Esa montaña rusa en la que se convirtió mi vida hace 9 años, hoy se encuentra en su "loop" más vertiginoso, amenazando con tirarme de culo al piso si no abro los ojos y empiezo a comportarme como una adulta.
Hace un año, mi existencia y todo lo que conocía se fue al carajo, hundiéndome en la nebulosa de la que recién ahora estoy comenzando a salir.
Por algún motivo que sólo mi rebuscada cabecita comprende, la luz brillante que me iluminaba se transformó en una lamparita de bajo consumo que distorsiona lo real y lo tangible. En ese conjunto de irracionables blancos y negros que me rodean, hoy predominan los oscuros y siento que, valga la incoherencia, es mi racionalidad que me dice: be careful Will Robinson, be careful! Estás yendo a 250 km por hora, sin saber manejar, sin cinturón de seguridad y con las pastillas de freno gastadas.
Sé que indefectiblemente mañana será otro día, incluso que, probablemente, en dos horas sienta que la vida es maravillosa y vale la pena ser vivida, pero es en este preciso momento en el que necesito ese abrazo que me contenga, que me diga que todo va a salir bien, que el camino recorrido hasta hoy es el que me hizo ser quien soy. Pero como tantas otras veces, miro a mi alrededor y no veo más que una profunda soledad. Esa soledad que aborrezco, que me da demasiado tiempo para pensar y que por alguna extraña razón, reflota esa bipolaridad, esa locura, esa dualidad y ese masoquismo que hace tanto tiempo me acompañan.
En fin, o en un principio, los demonios que conviven conmigo desde hace 29 años, hoy se despertaron para recordarme que el esfuerzo no se termina acá y que a pesar del dulce de leche, hay que seguir remando.
Equilibrada y sensata por fuera, visceral e impulsiva por dentro. Diagnosticada como BORDERLINE/BIPOLAR desde los 19 años, he luchado toda mi vida para no parecer más loca de lo que ya estoy. Viviendo durante mucho tiempo con una careta y un disfraz que no me sentaban simplemente para contentar a los demás. Combatiendo mil y un demonios, internos y externos que amenazaban (y aún hoy lo hacen) con terminar con mi existencia. Bienvenidos a esta montaña rusa que es mi vida... Pasen y lean.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario