Las mujeres que realmente gozamos viendo buen fútbol (o malo, pero que disfrutamos al fin) somos muy pocas, y es algo que resulta difiícil de explicar a aquellas que no comparten este sentimiento.
Es fácil de entender que para ellas, sólo se trate de 20 inadaptados corriendo atrás de algo redondo, que llaman pelota, con dos giles parados abajo de 3 palos y una red (no sé porqué, pero todo el conjunto me suena muy gay). Es entendible que estas mujeres no comprendan porqué sus novios/maridos/amigos/padres/hermanos quieran ver durante un mes y casi las 24 horas, a estos hombres musculosos, transpirando la cancha (otra vez la idea gay!).
Cómo hacerles entender a estas novias/esposas/amigas/madres/hermanas lo que significa el fútbol para aquellos que lo amamos? Creo que es casi una misión imposible. Somos muy pocas las que lo comprendemos y hay que reconocer que la mujer no fue creada para seguir este deporte, aunque por suerte, somos cada vez más y eso se puede ver en la cancha (al menos en EL GIGANTE, perdón, pero era inevitable que nombrara esa cancha que me hace estremecer hasta el alma cada vez que piso sus tribunas).
Es por eso que decidí escribir este post. Para mostrarles a esas mujeres, que aún sin entender el porqué del fútbol, hay varias razones para que ellas acompañen a sus hombres y no se aburran durante las transmisiones de Sudáfrica 2010.
A continuación, alguna de las razones por las que NO podemos perdernos este mundial:
Grégory Coupet (arquero de la selección Francesa)

Diego Forlán (delantero de la selección Uruguaya)

Michael Ballack (mediocampista de la selección Alemana)

Michael Owen (delantero de la selección Inglesa)

Kaká (mediocampista de la selección Brasilera)

Cristiano Ronaldo (mediocampista selección Portuguesa)

En fin, o en un principio, hay para todos los gustos: rubios, morochos, altos, bajos, rellenitos, musculosos, de ojos claros, de ojos oscuros, casados, solteros (como si nos fuesen a dar pelota!). El tema, es disfrutarlos ahora que los vamos a tener a todos juntos. Pero ojo! Nada de mirar con ojitos tristes al gordo que tenemos al lado, ya sea un novio, un hermano o un padre, ya que no tendrán esos cuerpos, esas caras o esas billeteras, pero seguramente valen millones!
No hay comentarios:
Publicar un comentario