El cáncer de mi vieja, que estaba en remisión volvió a aparecer, justo justo para brindar con toda la familia por una fucking feliz navidad y un fucking feliz año nuevo.
Todos me dicen que tengo que estar fuerte, que me tengo que poner las pilas, y adivinen qué? YA LO SÉ! Así que estaría bueno que dejaran de recordármelo, y así nos ahorramos todos mis ganas de mandarlos a talar árboles al medio de la isla. No está todo bien, nada me asegura que va a estar todo bien. Les juro que entiendo las buenas intenciones, pero SU mundo no se detuvo el martes a las 11 de la mañana, MI mundo si. Entonces, por más buenas que sean las intenciones, déjenme llorar si tengo ganas de llorar, putear si tengo ganas de putear o gritar y decir que me parece que la vida es una mierda si es lo que siento y quiero. No me voy a caer, no me voy a venir abajo, he pasado por cosas peores y muchos lo saben, pero si no se la bancan, simplemente den un pasito al costado y déjenme seguir, sola pero entera. Sé que puedo y no necesito que nadie me lo recuerde, sólo necesito que estén ahí si tengo ganas de mandar todo a la mismísima bosta. Y el que no me entienda, que vaya a ver si parió la chancha del vecino, o si llueve en el Congo Belga, pero que a mi me deje en paz, que es lo que necesito.
Y por último, pero no menos, ojalá algún día entendamos que CÁNCER no es una mala palabra, sino una maldita enfermedad.
Salud!
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